El origen marinero de la villa



La historia de Ribadeo está estrechamente ligada a su puerto. Ya existen referencias desde al menos el siglo IX a pequeños núcleos de pescadores en torno a Cabanela y Porcillán, y con el paso de los siglos el puerto se convirtió en uno de los principales motores económicos de la villa.

Hoy, el entorno de Porcillán conserva ese carácter marinero y es uno de los lugares más agradables para pasear junto a la ría, contemplar las embarcaciones y disfrutar de las vistas hacia la costa asturiana.


Porcillán, mucho más que un puerto


Durante siglos, Porcillán fue un importante puerto comercial. Hasta bien entrado el siglo XVIII destacó especialmente el tráfico de madera con destinos como Sevilla y Lisboa. Más tarde cobró importancia la importación de lino procedente del norte de Europa, además del comercio de productos como sal, hierro, cueros o abonos. La intensa actividad comercial llevó incluso a establecer una aduana en Ribadeo.

En el siglo XIX el puerto continuó desempeñando un papel relevante y, desde 1840, Ribadeo pudo comerciar también con América. Todo este movimiento comercial favoreció la llegada de comerciantes y contribuyó al desarrollo económico y urbano de la villa.


Del mineral de hierro al Cargadoiro


A comienzos del siglo XX el puerto volvió a vivir una etapa de gran actividad gracias a las minas de hierro de Vilaoudriz, en A Pontenova.

En 1903 se construyó un ferrocarril que transportaba el mineral desde las minas hasta Ribadeo. La línea terminaba en Porto Estreito, donde se instaló un embarcadero metálico desde el que el mineral se cargaba directamente en los barcos, principalmente con destino al País Vasco e Inglaterra.

Ese pasado industrial todavía puede recordarse en el entorno de O Cargadoiro, hoy convertido en uno de los miradores más conocidos sobre la ría y situado en el paseo que conduce hacia Illa Pancha. La ruta oficial de miradores de Ribadeo lo incluye precisamente como antigua zona de carga de mineral de hierro.


El puerto hoy


Actualmente el puerto de Ribadeo combina distintas actividades: mantiene actividad comercial, pesquera y náutico-deportiva. De hecho, Ribadeo continúa figurando entre los puertos gallegos con tráfico comercial gestionados por Portos de Galicia.

En Porcillán se encuentra también el Real Club Náutico de Ribadeo y su dársena deportiva. En 2026 sus instalaciones recibieron nuevamente el distintivo Bandera Azul por la calidad de sus servicios e instalaciones.

Para quien visita Ribadeo, es sobre todo un buen punto para acercarse a la ría, ver las embarcaciones, recorrer el paseo marítimo y enlazar con otras zonas del frente costero.


El ascensor panorámico


Una de las peculiaridades de Porcillán es el ascensor panorámico que comunica la zona del puerto con la parte alta de Ribadeo, salvando cómodamente el fuerte desnivel existente entre ambas.

El ascensor comenzó a funcionar en 2010 y facilita el acceso entre el puerto y el casco urbano, además de ofrecer una perspectiva muy interesante sobre la ría durante el recorrido.


Un paseo muy recomendable


Una buena forma de conocer esta zona es bajar desde el casco histórico hasta Porcillán y recorrer después el paseo marítimo en dirección a Illa Pancha.

Por el camino se puede disfrutar de las vistas sobre la ría, pasar por la antigua zona de carga , acercarse al Fuerte de San Damián y continuar hasta el faro de Illa Pancha. Este recorrido forma parte de la ruta oficial de miradores de Ribadeo.


💡 ¿Sabías que...?

Antes de construirse un muelle propiamente dicho, los barcos fondeaban directamente en la ría y en Porcillán existía una playa que llegaba prácticamente hasta los terrenos de la antigua Aduana. No fue hasta el siglo XIX cuando comenzaron a desarrollarse infraestructuras portuarias como embarcaderos y rampas.