Rinlo: tradición marinera y arroz con bogavante

Un pequeño pueblo mirando al Cantábrico


A pocos kilómetros de Ribadeo, Rinlo es una pequeña villa marinera encajada entre el mar y los acantilados. Sus orígenes se remontan a la Edad Media y están vinculados a la pesca y a la actividad ballenera. El pueblo conserva todavía su peculiar trazado de calles estrechas —las tradicionales congostras— y casas marineras construidas al abrigo del viento y muy cerca del litoral.

Pasear por Rinlo es suficiente para entender su estrecha relación con el Cantábrico: el pequeño puerto, las casas junto al acantilado, las furnas excavadas por el mar y las antiguas instalaciones dedicadas al marisco forman parte de un paisaje que conserva un marcado carácter marinero.


Las cetáreas de Rinlo


Uno de los elementos más singulares de Rinlo son sus antiguas cetáreas, construidas aprovechando las formaciones naturales de la costa para que el agua del mar entrase en ellas.

La primera cetárea se construyó en 1904, en un pequeño abrigo natural, y estaba destinada al cultivo y mantenimiento de langosta y centolla. Posteriormente se construyeron otras de mayor capacidad, conocidas como O Porto, A Insua y Foxo Longo.

Las cetáreas aprovechaban las furnas —cavidades creadas por la erosión marina— para formar una especie de piscinas naturales comunicadas con el Cantábrico. Hoy ya no cumplen aquella función productiva, pero sus muros y estructuras siguen siendo visibles y constituyen una parte importante del patrimonio de Rinlo.

Puedes acercarte a ellas siguiendo el sendero costero que sale del pueblo en dirección a As Catedrais.

🦞 El famoso arroz con bogavante


Si hay un plato asociado actualmente a Rinlo es el arroz caldoso con bogavante. Se ha convertido en el gran reclamo gastronómico del pueblo y en uno de los platos más conocidos de toda la zona de Ribadeo; la propia oficina de Turismo lo identifica como el plato más representativo de Rinlo.

La relación de Rinlo con el marisco, sin embargo, es mucho más antigua que la fama actual del arroz. Langostas, centollos y percebes han estado históricamente ligados a la actividad marinera local, como recuerdan las antiguas cetáreas.


Hoy varios restaurantes del pueblo lo preparan y es uno de esos platos para los que merece la pena sentarse sin prisa. Si quieres probarlo, conviene reservar con antelación, especialmente durante el verano y los fines de semana.


Y no todo es bogavante


Rinlo mantiene también una fuerte tradición vinculada al percebe y otros productos del Cantábrico. Cada verano se celebra la Festa do Percebe de Rinlo, una jornada gastronómica y festiva dedicada a uno de los productos más característicos de esta costa.



El percebe encuentra aquí un hábitat especialmente favorable en una costa rocosa muy expuesta al oleaje. El Concello destaca históricamente a Rinlo por la calidad de sus percebes, langostas, bogavantes y centollos.


Un paseo antes —o después— de comer


Rinlo merece una visita aunque no vayas exclusivamente a comer. Puedes recorrer el pequeño puerto y sus calles, acercarte a las cetáreas o continuar caminando por la costa.

Por aquí pasa la Ruta Litoral, que permite seguir el Cantábrico entre acantilados y praderas y enlazar con otros puntos de la costa de Ribadeo.

Si te apetece caminar un poco más, en nuestra guía tienes también la Ruta Illa Pancha–Rinlo, una de las rutas costeras que recomendamos durante una estancia en Namor.


💡 ¿Sabías que...?

La primera cetárea de Rinlo data de 1904. En lugar de construir grandes depósitos artificiales, se aprovechaban las propias formas creadas por el mar entre las rocas para introducir y renovar naturalmente el agua del Cantábrico.